Enfoque basado en hechos para tomar decisiones: Sexto principio de calidad

Los principios de calidad han logrado ampliar el alcance de las industrias de manera importante, por lo que se han convertido en un argumento fundamental para el desarrollo de los sistemas de estas. Este grupo de directrices se ha posicionado a pesar de que no se ha constituido como una aplicación de carácter obligatorio para las industrias.

 

Esto se debe a la optimización exitosa que estos principios, provenientes de las normas ISO, han logrado otorgar al desarrollo industrial, sistematizando sus procesos y regulando la inversión implicada en cada proceso respectivamente. El resultado, un efecto innovador en el proceso productivo, igualando estándares de calidad competitivos, y con esto, el posicionamiento de una industria o empresa.

 

El sexto de estos principios de calidad denominado Enfoque Basado en Hechos para Tomar Decisiones, advierte la importancia de evaluar datos fiables que permitan respaldar las decisiones inherentes a los procesos y/o los sistemas de una industria. Esto permitirá afianzar la metodología aplicada para la toma de decisiones, aproximando a cualquier organización a mejores resultados.

Enfoque basado en hechos para tomar decisiones: Sexto principio de calidad

 

 

La aplicación de sistemas de gestión requerirá en todo momento de la toma de decisiones, de modo que todas las aplicaciones que sean establecidas en una empresa puedan atender adecuadamente a los objetivos planteados. Ante este requerimiento, el sexto principio de calidad orientará a una empresa a la toma de decisión basada en los datos fiables, aproximándola a sus objetivos planteados.

 

Se trata de indicadores que deberán ser medidos durante las etapas que constituyan un proceso detalladamente. Con esto, las decisiones que una empresa se plantee podrán estar basadas en la evaluación exhaustiva de los datos obtenidos en la medición de dichas etapas. Se pretende así descartar agentes como la subjetividad y la incertidumbre.

 

Esto permitirá obtener mejores resultados gracias a la evaluación articulada y vasta de todos los elementos presentes en los indicadores. Para lograrlo, el Enfoque Basado en Hechos para Tomar Decisiones establece las siguientes aplicaciones:

  • Accesibilidad a datos: El análisis de datos no será posible si una empresa no cuenta con un sistema de respaldo y organización de estos. Es así como la primera de las aplicaciones de este principio se enfocará en la organización, respaldo y recuperación de todos los datos de sus procesos respectivos.
  • Verificación de los datos: Constatar que los datos obtenidos en la medición de indicadores será representativa de la información que se plantea en el proceso de toma de decisiones. Para esto, se verificarán todos los formatos en los que se disponga dicha información, sea a través de documentos, registros y cualquier método de medición de datos implicado, el cual estará determinado por el tipo de producto que ofrezca la empresa.
  • Metodología adecuada: La medición de los datos no será posible si no se cuenta con la metodología y tecnología necesaria. Lo primero que se establecerá serán los tiempos, presentando una planificación en la medición de la información que sea constante. Así mismo, se plantearán los valores referenciales que deberán compararse con los resultados al momento de la obtención de datos.
  • Toma de decisiones: Con la consolidación y/o configuración de los sistemas de medición, será posible para la empresa disfrutar de datos objetivos. La empresa deberá considerar estos datos, así como la experiencia de su personal e inclusive, un rasgo intuitivo en la evaluación de sus decisiones. Esto, de la mano con objetivos especificados, permitirá una toma de decisión sólida.

Beneficios de este principio

Tras la aplicación de este principio, una empresa podrá encontrar un conjunto de beneficios que le permitirán afianzarse en los siguientes elementos:

  • Decisiones sólidas: Decisiones que estarán respaldadas por información empírica, lo que disminuirá el margen de error, y de esta forma, de obtener resultados mucho más satisfactorios para la empresa.
  • Metodología: Bien sea que la empresa habría de configurar o de crear metodologías para la medición de sus procesos, tendrá ahora la disposición metodológica y tecnológica para medir adecuadamente todos los datos que sean necesarios.
  • Mejoría en resultados: Las decisiones mejorarán gracias a sus resultados, lo que de forma natural mejorará el desarrollo de la empresa.